Esto no se toca

Cartas para todos los gustos

Estás preparando la re-apertura de tu negocio. Volvemos a la “normalidad”. Es lo que dice el gobierno que toca hacer, así que ilusionado y asustado a la vez, vas ultimando los detalles para cumplir con todos los requisitos que exige la ley; eso sin quitar el ojo de tus clientes, a los que tienes que ir avisando de que regresas.

Eso sí, no olvides arreglar lo del ERTE de tus empleados, poner al día tus cuotas de autónomos, solucionar lo de la moratoria en las facturas, echar un vistazo a lo que está haciendo a la competencia…Que sí, que son muchas cosas a tener en cuenta y las circunstancias económicas no son las más favorables, así que en menuIn queremos ayudarte. Para ello, vamos a darte algunas opciones gratuitas con las que sortear el tedioso tema de la desinfección de las cartas.

Es vox populi que eso ya no se puede tocar con la misma alegría y tranquilidad con la que lo hacíamos antes, así que aquí van algunas ideas que quizás no hayas tenido en cuenta:


1. Usa una pizarra grande donde copiar el contenido de tu carta. Eso sí, debe estar escrito en letra clara, legible y estar a la vista desde casi todas las mesas, ya que según la nueva normativa, el trasiego de clientes de un lado a otro del local va a estar bastante restringido.

2. Puedes hacer fotocopias de un solo uso de la carta para entregar a cada cliente. Esta opción es buena si tu carta no es muy amplia. De lo contrario, se te irá un dinerillo en copias, pero bueno, tiene la ventaja de que no tienes que desinfectarla después de que la toque el cliente. Va directa a la basura.

3. Otra opción es plastificar varias de esas copias del menú y colgarlas o pegarlas a la pared. Al igual que ocurría con la pizarra, asegúrate de que estén a la vista de todos (con un buen tamaño de letra), para así evitar movimientos dentro del restaurante.

4. Hazle una foto a tu carta y súbela a Googledrive. Se trata de un enlace al que puede acceder cualquier cliente desde tu teléfono móvil. No es la opción más depurada ni exquisita, pero te resuelve el problema hoy, aquí y ahora que, al fin y al cabo es en lo que consiste esto.

5. La carta cantada. Siempre puedes acudir a la vieja usanza y pedir al camarero que se aprenda la carta y la vaya repitiendo a los clientes para que elijan su opción. Nuevamente, si el menú no es muy amplio, puede ser una buena idea. Como contras, está la pérdida de tiempo de repetir una y otra vez, o que el cliente no pida algo por vergüenza a preguntar de nuevo.

¿Crees que podrías usar alguna de estas posibilidades? Adelante. Esperamos sinceramente que te sean de provecho. Si además de “pasar el bache”, quieres hacerlo de una manera profesional y unirte a nosotros en el resto de mejoras que proponemos para tu negocio, ya sabes dónde estamos.

Tendrás tu carta a un solo clic y muchos más servicios para aumentar la rentabilidad de tu empresa. Con menuIn, siempre puedes dar un paso más en tu restaurante.

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